En estos días en lo que se nos es tan incierto el
futuro y contamos con extra tiempo en nuestros hogares. No es nada malo darnos
un tiempo para leer aquellos libros que tenemos pendientes. O porque no libros
que no estaban en nuestra lista de lectura. Eso es lo que me pasó a mí.
Esta obra literaria de Isabel Allende llegó a mi
gracias a un club de lectura. A decir verdad, este tipo de novelas solo los leo
como parte de algún club de lectura. Particularmente tengo otras preferencias
literarias. Pero debo admitir que las novelas que escogen en los diferentes
clubes de lecturas a las que he pertenecido y en algunos casos todavía pertenezco,
no me han defraudado. Al contrario, son un escape de mis gustos regulares y
mayormente me dan una gran sorpresa. Además de evitarme el trabajo de hacer una
investigación con respecto a ¿qué novela sería bueno leer? Estos clubes me han
ahorrado tiempo y las lecturas son muy satisfactorias.


